El juez federal Alvin Hellerstein del Distrito Sur de Nueva York separó del proceso contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro al abogado Bruce Fein, quien había sido autorizado como su defensor, determinando que quedó desautorizado en el caso. En una orden judicial fechada el 12 de enero, el magistrado rechazó además la petición de Fein para convocar a una nueva audiencia donde Maduro pudiera elegir a sus abogados. El experimentado litigante Fein, que entre otros casos llevó la representación del padre de Edward Snowden, no fue contratado directamente por el mandatario sino por personas del círculo estrecho del exmandatario que no identificó, lo cual constituyó la base de la decisión judicial.
«La solicitud del abogado Fein no tiene base legal que la sustente. Personas sin identificar no pueden contratar a un abogado. Sólo el acusado puede hacerlo», señaló el juez Hellerstein en su resolución. Fein había planteado en una moción presentada el viernes pasado la necesidad de realizar una audiencia, argumentando que Maduro no había contado con el tiempo necesario ni las comunicaciones en su idioma para escoger la mejor opción para su defensa. Sin embargo, el juez consideró que no había razón para programar una diligencia de estas características, pues Maduro podía hacer esa elección sin necesidad de convocar sesiones especiales.
De esta manera, la representación legal de Nicolás Maduro recae ahora de forma exclusiva en el abogado Barry Joel Pollack, de la firma Harris St. Laurent & Wechsler LLP. Se trata de un litigante con más de 30 años de experiencia que en el pasado ganó notoriedad pública por llevar la defensa del activista Julian Assange y de un alto ejecutivo en el caso Enron.
La decisión del juez Hellerstein establece un precedente claro sobre los procedimientos de contratación de defensores en casos federales, reafirmando que únicamente el acusado tiene la autoridad para designar a sus representantes legales.















