El Secretario de Defensa, Lloyd Austin, afirma que las capacidades militares de Teherán han sido neutralizadas en un 90% tras los intensos bombardeos de la coalición
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, ofreció este miércoles un balance contundente sobre el estado de la ofensiva militar en Medio Oriente, asegurando que las fuerzas estadounidenses e israelíes están “ganando sin piedad” el conflicto contra el régimen iraní. En una conferencia de prensa desde el Pentágono, el funcionario destacó que la precisión de los ataques ha permitido desarticular el 90% de la infraestructura estratégica de Irán, incluyendo sus sistemas de defensa aérea de fabricación rusa, sus bases de misiles balísticos y sus principales complejos de desarrollo nuclear.
Austin subrayó que la operación “Furia Épica” ha entrado en una fase de dominio total, donde la resistencia del régimen de Teherán es considerada “mínima y fragmentada”. Según el jefe militar, la destrucción de la flota naval en el Golfo de Omán y el control absoluto del espacio aéreo iraní han dejado a las fuerzas enemigas sin capacidad de maniobra. “Nuestra tecnología y la valentía de nuestras tropas han demostrado que no hay lugar donde el régimen pueda esconderse”, declaró, reiterando que el objetivo es garantizar que Irán nunca más represente una amenaza para la paz global o la seguridad de Israel.
A pesar de la retórica de victoria, el Pentágono reconoció que se mantienen focos de tensión debido a los ataques de “guerrilla” lanzados por milicias aliadas a Irán en Irak y Siria. Sin embargo, Austin fue enfático al señalar que cualquier intento de represalia será respondido con una fuerza aún mayor. Mientras tanto, en Washington, el presidente Donald Trump celebró los reportes de inteligencia, afirmando que su estrategia de “presión máxima militar” ha dado resultados en tiempo récord, logrando en pocos días lo que otras administraciones no pudieron en décadas.
La comunidad internacional observa con preocupación la magnitud de la devastación, mientras que organizaciones humanitarias advierten que, aunque la guerra se esté ganando en el ámbito militar, la crisis civil en las ciudades iraníes está alcanzando niveles catastróficos. Por su parte, el Pentágono insiste en que las operaciones continuarán hasta que se verifique la rendición total de las fuerzas de la Guardia Revolucionaria y se desmantele hasta el último vestigio del programa atómico persa.















