Más de 68 petroleros varados transportan una carga equivalente al consumo anual de crudo de Grecia
La organización ambientalista Greenpeace ha lanzado una alerta urgente sobre el “grave riesgo ecológico” que representa el bloqueo de 68 buques petroleros en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico. Según el organismo, estos navíos transportan aproximadamente 14 millones de toneladas de crudo (unos 16,000 millones de litros), una cantidad masiva que, en caso de un derrame provocado por accidentes o ataques, causaría daños irreversibles en ecosistemas frágiles como arrecifes de coral y manglares.
La crisis ambiental es una consecuencia directa de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciada el pasado fin de semana. La firma de análisis Kpler confirmó que el tráfico de petroleros en la zona se ha desplomado en un 90%, dejando a decenas de embarcaciones vulnerables. Greenpeace denunció que las hostilidades militares y la interferencia en las señales de navegación (GPS) aumentan exponencialmente la posibilidad de colisiones o siniestros marítimos.
Ante este escenario, la vocera de la organización, Nina Noelle, calificó la situación como un “apagón fósil global” y urgió a un cese inmediato al uso de la fuerza. Greenpeace enfatizó que un solo incidente de gran magnitud destruiría los medios de subsistencia de las poblaciones locales durante décadas, exigiendo un retorno al derecho internacional y una transición acelerada hacia energías limpias para evitar que los recursos fósiles continúen siendo el motor de conflictos armados y desastres ecológicos.















