El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió con firmeza a los recientes pronunciamientos del mandatario estadounidense Donald Trump, quien anunció el fin del envío de petróleo y apoyo venezolano a la isla. El gobernante cubano afirmó que Cuba es una nación libre y soberana, y que no acepta imposiciones externas sobre su modelo político.
A través de redes sociales, Díaz-Canel acusó a Estados Unidos de carecer de autoridad moral para criticar a Cuba y sostuvo que la grave situación económica del país es consecuencia directa de más de seis décadas de bloqueo y medidas de “asfixia extrema”. Subrayó que dichas sanciones han sido reconocidas incluso por quienes hoy responsabilizan a la Revolución de las carencias.
El mandatario reiteró que Cuba no amenaza a otros países, pero se mantiene preparada para defender su independencia. “Nadie nos dicta qué hacer”, señaló, al tiempo que denunció que la presión de Washington responde al rechazo de Estados Unidos a la decisión soberana del pueblo cubano sobre su sistema político.















