Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, lleva más de un año trabajando en tecnología para instalar gigantescos centros de datos de inteligencia artificial en órbita, aprovechando la energía solar constante y sin interrupciones meteorológicas que ofrece el espacio.
Bezos declaró en octubre de 2025 que en 10 o 20 años será más barato y eficiente construir estas instalaciones fuera de la Tierra, capaces de operar con gigavatios de potencia gracias a la radiación solar disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, superando en costo y rendimiento a los centros terrestres.
El proyecto responde a la explosión de demanda energética y de procesamiento que requiere la IA, y coloca a Blue Origin en competencia directa con otras empresas aeroespaciales y tecnológicas que buscan trasladar la infraestructura crítica de computación al espacio.















