A días de su pelea amateur, el “Cazafantasmas” denuncia un ataque con un tubo metálico frente a su casa y refuerza su seguridad personal
La histórica y extravagante rivalidad entre las celebridades mexicanas Carlos Trejo y Alfredo Adame ha dado un giro violento antes de su combate programado para el 15 de marzo. Trejo, investigador paranormal conocido como el “Cazafantasmas”, denunció públicamente haber sido emboscado fuera de su residencia por un desconocido armado con un tubo de metal. Según su testimonio, logró desviar el golpe con la mano, resultando en una lesión menor, pero la situación escaló cuando utilizó a su mascota —un lobo mexicano— para ahuyentar al agresor, quien huyó ante la presencia del animal.
Este incidente añade una capa de tensión real a un enfrentamiento que muchos consideraban puramente mediático. Trejo vinculó el ataque con un intento de sabotaje para impedir su llegada al ring, anunciando que andará escoltado por su mascota de ahora en adelante. Para una audiencia internacional, este caso representa el clímax de una disputa de años que mezcla el espectáculo televisivo con incidentes de seguridad que rozan lo inverosímil, manteniendo al público en vilo sobre si el encuentro físico finalmente se llevará a cabo.
Además de la denuncia, Trejo presentó ante los medios su carta de antecedentes no penales para desmentir rumores sobre su pasado legal y reafirmar su posición ante la opinión pública. Mientras Alfredo Adame mantiene silencio tras este último altercado, Trejo confirmó que la pelea sigue en pie pese a la herida en su dedo. Lo que comenzó como una guerra de declaraciones en tabloides parece dirigirse a una resolución inevitable el próximo domingo, en un evento que ya es considerado un fenómeno de la cultura popular contemporánea en la región.















