Durante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó una iniciativa internacional denominada Junta de Paz, con la que busca asumir un papel más activo en el conflicto de Gaza, asegurando que trabajará en coordinación con la Organización de Naciones Unidas, aunque su propuesta ha generado inquietud entre otras potencias.
En ese contexto, Trump expuso su visión de una “nueva Gaza”, planteando la reconstrucción del territorio palestino como un complejo de rascacielos, zonas residenciales y turismo costero en un plazo de tres años. El plan, presentado con apoyo de su yerno Jared Kushner, contempla más de 100 mil viviendas, hospitales, centros educativos, áreas industriales, parques y una amplia infraestructura tecnológica y turística a lo largo de la franja.
La propuesta ha recibido reacciones encontradas: Francia y la ONU cuestionaron la creación de una estructura paralela a Naciones Unidas, mientras Hamas criticó la inclusión del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. En contraste, el presidente de Israel, Isaac Herzog, celebró la iniciativa, comparándola con un “gran plan Marshall” para Gaza.















