El presidente Donald Trump declaró este martes 13 de enero que el T-MEC no es relevante para Estados Unidos mientras presiona para que las empresas traigan de vuelta la manufactura a suelo estadounidense. «No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante. A Canadá le encantaría, lo quiere, lo necesitan», afirmó sobre el tratado comercial vigente entre Canadá, Estados Unidos y México durante un recorrido por una fábrica de Ford Motor Co. en Dearborn, Michigan, antes de pronunciar un discurso sobre la economía en Detroit. El mandatario estadounidense enfatizó su postura proteccionista señalando que su país no requiere los productos de sus socios comerciales.
«El problema es que no necesitamos su producto. No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí, y eso es lo que está pasando», declaró Trump. Las declaraciones cobran especial relevancia dado que el T-MEC, vigente desde 2020, se revisará este año para decidir si se deja expirar o se elabora otro acuerdo. El pacto comercial sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y fue negociado durante el primer mandato de Trump.
Los comentarios del presidente estadounidense generan incertidumbre sobre el futuro de las relaciones comerciales de América del Norte en un momento crítico para la revisión del tratado. La postura de Trump contrasta con la importancia que el acuerdo tiene para México y Canadá, quienes dependen significativamente del comercio con Estados Unidos. La declaración de que el tratado carece de «ventaja real» para su país marca un cambio drástico respecto al acuerdo que él mismo negoció, señalando una posible reconfiguración de las relaciones comerciales regionales en los próximos meses.















