La suspensión del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, anunciada por Estados Unidos a partir del 21 de enero, ha generado preocupación en el entorno del Mundial de Futbol 2026. Entre las naciones afectadas se encuentran varias ya clasificadas al torneo, lo que podría desalentar la asistencia de aficionados internacionales.
Aunque la medida no aplica a visas temporales de turismo o negocios, se anticipa un aumento considerable en la demanda de este tipo de permisos conforme se acerque el Mundial. Organizaciones civiles advierten que el endurecimiento migratorio refuerza un clima hostil que afecta incluso a quienes buscan ingresar legalmente al país para asistir a los partidos.
La FIFA y el Departamento de Estado lanzaron el “FIFA Pass” para facilitar entrevistas prioritarias a quienes ya cuenten con boletos, aunque autoridades estadunidenses han aclarado que esto no garantiza la entrada al país. Aficionados y comunidades migrantes expresan angustia ante el temor de detenciones o deportaciones, situación que podría impactar en la afluencia al torneo, sin que la FIFA haya fijado una postura oficial al respecto.















