Las intensas tormentas invernales que azotaron el sur de California durante la temporada navideña provocaron inundaciones, deslaves y severos daños en comunidades del condado de Los Ángeles. Caminos se transformaron en ríos de lodo y numerosas viviendas quedaron afectadas por la acumulación de agua y escombros.
Las autoridades informaron que más de 100 personas fueron rescatadas por bomberos, incluyendo 21 que tuvieron que ser evacuadas con helicóptero tras quedar atrapadas en sus vehículos. Además, la policía de Los Ángeles atendió más de 350 accidentes de tránsito relacionados con las peligrosas condiciones en las carreteras.
Aunque las lluvias disminuyeron, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que aún existía riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. En comunidades como Wrightwood, varios automóviles permanecían enterrados en lodo y rocas, mientras residentes relataban cómo la corriente arrasó con casas, cobertizos y pertenencias durante la emergencia.















