El delantero del Manchester City anotó un doblete y dio una asistencia en el debut noruego en el Mundial 2026; el triunfo en Boston pone a los nórdicos como líderes del Grupo I junto a Francia.
Noruega volvió a ganar en una Copa del Mundo por primera vez desde el 23 de junio de 1998, cuando derrotó 2-1 a Brasil en Marsella. Ese largo silencio de 28 años se rompió en el Estadio de Boston con la firma de Erling Haaland, quien abrió el marcador al minuto 28 con un remate certero tras cerrar la pinza dentro del área. La respuesta iraquí no tardó: Aymen Hussein igualó las acciones con un cabezazo que superó la marca de tres defensores noruegos, y el partido parecía encaminarse al descanso en empate.
Sin embargo, Haaland volvió a aparecer justo antes del intermedio. Una salida corta del portero Jalal Hassan terminó en el pie del delantero noruego, quien no perdonó para el 2-1. En la segunda mitad, el marcador siguió moviéndose: el defensa Leo Skiri Østigård, recién ingresado como relevo, impuso su físico en el área rival y amplió la ventaja con un contundente cabezazo para el 3-1. En tiempo agregado, Haaland cedió una asistencia a Kristian Thorstvedt, quien cerró la goleada con otro cabezazo para establecer el 4-1 definitivo.
Con el resultado, Noruega y Francia comparten el liderato del Grupo I con tres puntos cada una, mientras Senegal e Irak debutan con derrota. Los nórdicos tendrán como siguiente reto a Senegal el 22 de junio, en lo que será el preámbulo del esperado duelo entre Haaland y Mbappé cuando ambas selecciones se enfrenten en el cierre de la fase de grupos.














