El pacto alcanzado por las delegaciones diplomáticas alivia las tensiones globales al garantizar el libre tránsito de buques petroleros en la vía marítima
En lo que representa el avance diplomático más significativo en la región de Oriente Medio, los gobiernos de Estados Unidos e Irán alcanzaron un preacuerdo formal para extender el alto al fuego indefinido y proceder a la reapertura inmediata del estratégico Estrecho de Ormuz. Fuentes del gobierno norteamericano confirmaron la información, adelantada por el portal de noticias Axios, señalando que el documento final ya ha sido redactado y solo se encuentra a la espera de recibir la aprobación final y la firma del mandatario republicano Donald Trump.
El acuerdo representa un respiro definitivo para los mercados energéticos internacionales y la economía global, ya que el Estrecho de Ormuz es la arteria marítima más importante del mundo para el comercio de hidrocarburos, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Con la reapertura de este paso, Irán se compromete a detener las hostilidades con aeronaves no tripuladas en aguas internacionales y a permitir la navegación segura de buques comerciales, mientras que EE. UU. reducirá la presión militar y los ataques selectivos de la misión del Comando Sur en las costas iraníes.
A la par de este anuncio, la delegación de la República Islámica de Irán manifestó su confianza ante la FIFA para la facilitación de visados de “entradas múltiples” hacia la Unión Americana. Esto debido a que el campamento base de la selección de fútbol de Irán para la Copa del Mundo 2026, inicialmente previsto en Tucson, Arizona, recibió el aval para reubicarse en la ciudad fronteriza de Tijuana, México, permitiendo así que el equipo cruce la frontera para disputar sus respectivos encuentros mundialistas en territorio estadounidense bajo un clima de distensión política.















