La Secretaría de Salud implementa vigilancia epidemiológica para viajeros procedentes del Congo y Uganda
La Secretaría de Salud emitió un aviso preventivo para los ciudadanos que viajen desde la República Democrática del Congo y Uganda tras la declaración de emergencia internacional por parte de la OMS debido a un brote activo de la variante Bundibugyo. Aunque las autoridades federales aclararon que el riesgo de contagio dentro del territorio nacional se mantiene en un “nivel bajo”, se ha instruido reforzar el monitoreo en los puntos de entrada al país para identificar de manera oportuna a cualquier pasajero con síntomas sospechosos.
La dependencia detalló que el periodo de incubación de este virus varía entre los 2 y los 21 días, y se transmite principalmente por el contacto directo con sangre, secreciones o fluidos corporales de personas infectadas. Los síntomas clave a vigilar incluyen fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, vómito, diarrea y sangrados inexplicables. Al no existir un tratamiento específico o vacuna comercial para esta cepa en particular, el aislamiento temprano se convierte en la herramienta más efectiva para frenar una posible cadena de transmisión.
El despliegue de este protocolo responde a la alta conectividad aérea global y a la movilidad por eventos masivos, factores que elevan la probabilidad de importación de casos. Según los últimos reportes de la Unión Africana, el brote actual inició a finales de abril en la provincia congoleña de Ituri, cobrando ya la vida de al menos 87 personas y registrando su primer caso importado en la vecina nación de Uganda, lo que encendió las alarmas sanitarias a nivel internacional.















