La movilización, encabezada por la dirigencia nacional de Morena, rechaza la presunta injerencia de agencias extranjeras en la entidad
Una multitud se movilizó en la capital de Chihuahua en la “Marcha por la Seguridad y la Paz de Chihuahua y en Defensa de la Soberanía Nacional”, convocada por el partido Morena. La manifestación concluyó con un mitin frente al Palacio de Gobierno, donde los liderazgos del partido exigieron de manera formal un juicio político y el desafuero de la gobernadora panista Maru Campos. La protesta fue motivada por los recientes acontecimientos en la entidad que involucran la presunta participación operativa de agentes de la Central de Inteligencia Americana (CIA) en el desmantelamiento de un narcolaboratorio, hecho que la dirigencia oficialista calificó como una violación directa a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
El mitin en la plaza central contó con la participación de la dirigencia nacional del partido, encabezada por Ariadna Montiel, junto al secretario de organización, Andrés López Beltrán, la senadora Andrea Chávez y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar. Durante su intervención, Montiel dio lectura a los argumentos que sostendrán la solicitud de juicio político ante el Congreso de la Unión y anunció que iniciarán brigadas en todo el estado para recabar firmas ciudadanas que respalden la denuncia. Los liderazgos acusaron a la administración estatal de “traición a la patria” por permitir presuntas atribuciones de agencias extranjeras en tareas de seguridad pública del territorio mexicano.
Por su parte, representantes de comités locales y liderazgos regionales denunciaron intentos de boicot por parte de las autoridades estatales y municipales para disuadir la asistencia, señalando cierres imprevistos de vialidades, colocación de propaganda confrontativa en edificios públicos y la suspensión del servicio de transporte público en la ruta de la marcha. A la par de los reclamos sobre soberanía, representantes de comunidades originarias de la Sierra Tarahumara acusaron el fracaso de la estrategia de seguridad local, señalando que el abandono institucional ha dejado vulnerables a las poblaciones rurales ante la violencia. Tras el evento, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la postura de defensa de la soberanía nacional en sus redes sociales, remarcando que el país no se someterá a intereses extranjeros.















