El accidente de las aeronaves de la Armada de EE. UU. no dejó víctimas mortales gracias a la oportuna eyección de sus cuatro tripulantes
Durante la celebración del espectáculo aéreo “Gunfighter Skies”, dos aviones de combate de la Armada de Estados Unidos colisionaron en pleno vuelo en las inmediaciones de la Base de la Fuerza Aérea de Mountain Home, en el estado de Idaho. A pesar de la gravedad del impacto y las impactantes imágenes captadas por los asistentes, las autoridades militares confirmaron que el accidente aéreo no dejó víctimas mortales.
Las aeronaves involucradas en el siniestro fueron identificadas como dos aviones de ataque electrónico EA-18G Growler, pertenecientes al Escuadrón de Ataque Electrónico (VAQ) 129 con base operativa en Whidbey Island, Washington. Los vehículos realizaban maniobras de exhibición cuando chocaron en el aire, aproximadamente a tres kilómetros al noroeste de la base aérea, lo que provocó que se desplomaran simultáneamente contra el suelo y generaran una densa columna de humo negro tras explotar por el impacto.
A través de comunicados oficiales emitidos por la base militar, conocida como la sede de los “Gunfighters” (Ala de Combate 366), se constató que los cuatro tripulantes a bordo lograron activar sus sistemas de eyección de emergencia con éxito. Los pilotos y operadores desplegaron sus paracaídas ante la mirada del público y descendieron a salvo; posteriormente fueron atendidos y evaluados por el personal médico, reportándose en condición estable y prácticamente ilesos.
Las instalaciones de la base aérea de Mountain Home permanecerán cerradas de manera temporal y hasta nuevo aviso debido al incidente. En tanto, las Fuerzas Armadas estadounidenses han iniciado una investigación exhaustiva a fin de esclarecer las causas técnicas o humanas que provocaron el impacto aéreo de estas sofisticadas unidades de combate.















