La presidenta instruye el despliegue indefinido de la Guardia Nacional y el Ejército en comunidades golpeadas por la violencia reciente
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha instruido el establecimiento de bases de seguridad permanentes en diversas localidades de Guerrero con el objetivo de restaurar la paz en la región. Esta medida surge tras una serie de incidentes violentos que han afectado gravemente a la población civil en días recientes. El despliegue contempla una presencia coordinada entre la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes trabajarán de manera indefinida para garantizar la integridad de los habitantes y reactivar la vida social y comercial en las zonas más vulnerables del estado.
Durante su mensaje, la mandataria subrayó que la estrategia no solo se limitará a la vigilancia armada, sino que se integrará con programas de bienestar para atender las causas estructurales de la inseguridad. Sheinbaum enfatizó que el Estado no abandonará a las comunidades afectadas y que se mantendrá una comunicación constante con los líderes locales para ajustar las acciones de protección según las necesidades de cada zona. La prioridad inmediata es asegurar el libre tránsito por las carreteras y la apertura de escuelas y servicios básicos que habían sido suspendidos por temor a nuevos ataques.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, respaldó la decisión presidencial y se comprometió a colaborar estrechamente en las labores de inteligencia y prevención. Por su parte, sectores de la sociedad civil han recibido el anuncio con una mezcla de esperanza y cautela, solicitando que el operativo se realice con estricto respeto a los derechos humanos. Con esta orden, el Gobierno Federal busca dar un golpe de autoridad y demostrar que el control territorial de las instituciones es sólido frente a la operación de grupos delictivos que buscan desestabilizar la entidad.















