Más del 50% de las estaciones de servicio mantienen costos elevados pese al pacto con el gobierno para fijar el tope en 27 pesos
A pesar del acuerdo establecido entre el Gobierno Federal y las principales cámaras empresariales, más de la mitad de las gasolineras en el país han ignorado el compromiso de reducir el precio del diésel a 27 pesos por litro. De acuerdo con informes recientes de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), una gran parte de los establecimientos continúa vendiendo el combustible por encima de este límite, lo que representa un duro golpe a la estrategia para contener la inflación en el sector transporte.
Las autoridades han detectado que la mayor resistencia al ajuste de precios se concentra en estados de la región centro y norte, donde algunas estaciones superan incluso los 28.50 pesos. Este incumplimiento no solo afecta a los transportistas de carga, sino que amenaza con generar un efecto dominó en los costos de productos básicos, ya que el diésel es el principal insumo para la distribución de mercancías en todo el territorio nacional.
Ante esta situación, el gobierno ha advertido que endurecerá las verificaciones y no descarta la aplicación de sanciones administrativas o la suspensión de concesiones para quienes reincidan en estas prácticas. Por su parte, los propietarios de estaciones de servicio argumentan que los costos de logística y el precio de referencia internacional dificultan la implementación inmediata del ajuste, manteniendo la tensión en las mesas de negociación entre el sector privado y el público.















