Alumnos de diversas facultades exigen clases híbridas y transporte digno ante la saturación del Metro; preparan “Metro popular” y paros para este 24 de abril
Miles de estudiantes de la UNAM que residen en la periferia de la capital y en el Estado de México denuncian que su calidad de vida y rendimiento académico se han desplomado debido a la crisis de movilidad. Casos como el de Elizabeth Gerardo, estudiante de Biología, ilustran la gravedad: destina seis horas diarias para trasladarse entre Naucalpan y Ciudad Universitaria. Esta “jornada de transporte”, que se ha duplicado por las constantes fallas en las Líneas 3 y 2 del Metro, ha provocado un aumento en los niveles de ansiedad, estrés y cansancio crónico entre la comunidad estudiantil.
Ante la falta de flexibilidad de algunos docentes y el inminente cierre por remodelación de la Línea 3 (Indios Verdes-Universidad), los alumnos han comenzado a organizarse para exigir alternativas institucionales. En la Facultad de Ciencias, la comunidad evalúa realizar paros estudiantiles para presionar por la implementación de modelos de clases en línea o híbridos. Por su parte, la Facultad de Contaduría y Administración convocó a una jornada de protesta este viernes 24 de abril, bajo la modalidad de “Metro popular”, que consiste en liberar los torniquetes de la estación Universidad para permitir el acceso gratuito a los usuarios.
La preocupación central de los universitarios es el colapso total de la movilidad en el sur de la ciudad cuando inicien las obras mayores en el Metro. Muchos estudiantes han manifestado que, de no existir un plan de transporte eficiente o modalidades educativas a distancia, se verán obligados a darse de baja el próximo semestre. Los colectivos estudiantiles recalcan que pasar un cuarto del día en traslados inseguros y deficientes —donde son víctimas de acoso y asaltos— no es una condición digna para realizar sus estudios superiores.















