El estreno de la tercera temporada reaviva la discusión sobre la normalización del abuso infantil en contenidos digitales y el alarmante aumento de delitos en México
El estreno del segundo episodio de la tercera temporada de la serie Euphoria ha desatado una ola de críticas globales debido a una escena del personaje Cassie Howard (interpretado por Sydney Sweeney). En ella, el personaje aparece creando contenido para adultos utilizando estética infantil —trenzas, sudadera y un chupón—, lo que obligó a HBO a editar digitalmente el material tras el rechazo en redes sociales. Este incidente ha trascendido el ámbito del entretenimiento, reactivando la alerta sobre la delgada línea entre la representación artística y la normalización de la sexualización de menores en la cultura popular.
Más allá de la ficción, la realidad digital presenta cifras devastadoras. Según datos del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, se han detectado millones de archivos de abuso sexual infantil a nivel mundial, una problemática potenciada por la Inteligencia Artificial generativa, que produjo más de 158,000 imágenes de este tipo entre 2023 y 2025. Organizaciones como Thorn advierten que, a pesar de existir leyes federales, la rendición de cuentas es inconsistente y los fiscales carecen de herramientas para enfrentar la sofisticación tecnológica de estos delitos.
En el contexto nacional, el panorama es crítico: en la Ciudad de México, los reportes por trata relacionados con material de abuso infantil aumentaron un 86% en el primer semestre de 2025. El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia reveló que el 62% de los casos de trata corresponden a este material, afectando principalmente a adolescentes de entre 12 y 17 años captados a través de Facebook, Instagram y WhatsApp. Expertos coinciden en que la polémica de Euphoria es solo la punta del iceberg de un entorno de desensibilización social que exige regulaciones más estrictas para las plataformas tecnológicas.














