La Casa Blanca busca el mayor incremento en gastos de defensa desde la Segunda Guerra Mundial debido al conflicto con Irán
El gobierno de Estados Unidos envió al Congreso un proyecto de presupuesto de defensa por 1.5 billones de dólares para el año fiscal 2027, una cifra récord motivada por los elevados costos de la guerra actual contra Irán. De ser aprobada, esta propuesta representaría un incremento del 42% respecto al presupuesto militar de 2026, consolidándose como el aumento más significativo en la capacidad bélica del país desde mediados del siglo pasado.
Para financiar este robusto despliegue militar, la Casa Blanca planea una reducción del 10% en los gastos no militares, lo que equivale a un recorte de aproximadamente 73 mil millones de dólares. Según el documento presentado, estos ahorros se obtendrían mediante la eliminación de programas sociales y educativos que la administración califica como “progresistas y derrochadores”. El presidente Donald Trump y sus asesores han justificado la medida como una urgencia de seguridad nacional para reponer las reservas de armamento agotadas durante los combates.
La iniciativa ha generado intensos debates en el Capitolio, ya que analistas advierten que podría sumar billones de dólares a la deuda federal en la próxima década. Mientras el Pentágono prepara el desglose detallado de los fondos para finales de marzo, el gobierno insiste en que la prioridad absoluta es garantizar la superioridad estratégica en el Golfo. Este movimiento presupuestario ocurre en una semana marcada por la inestabilidad política interna, tras la destitución de figuras clave en el gabinete de seguridad y el mando del Ejército.















