La dependencia federal coordina esfuerzos en Veracruz, Tabasco, Campeche y Quintana Roo para revertir los graves niveles de contaminación por desechos industriales y plásticos
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha puesto en marcha un operativo emergente de saneamiento y limpieza en cuerpos de agua críticos de cuatro estados del sureste mexicano. Esta medida responde a una creciente crisis de contaminación hídrica que ha alcanzado niveles alarmantes, afectando no solo la biodiversidad de los ecosistemas fluviales y costeros, sino también la salud de las poblaciones locales y la viabilidad de las actividades económicas. Las acciones se concentran en Veracruz, Tabasco, Campeche y Quintana Roo, donde brigadas especializadas trabajan en la extracción de toneladas de plásticos, lirio acuático invasor y el monitoreo de vertidos químicos industriales.
La titular de la dependencia informó que el programa no solo consiste en la recolección superficial de basura, sino en una estrategia integral que incluye la clausura de descargas clandestinas de aguas residuales y la rehabilitación de plantas de tratamiento locales. En Tabasco y Veracruz, el foco principal está en las cuencas de los ríos que han sufrido el impacto de la actividad petrolera y agroindustrial, mientras que en la zona del Caribe Mexicano, los esfuerzos se centran en la protección de los cenotes y los arrecifes de coral, amenazados por la filtración de nutrientes y desechos sólidos que alteran el equilibrio del ecosistema marino.
El proyecto cuenta con la participación activa de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la colaboración de organizaciones civiles de conservación. Según los expertos ambientales, la recuperación de estos cuerpos de agua es vital para mitigar los efectos del cambio climático y asegurar el suministro de agua potable en el futuro. La Semarnat hizo un llamado enérgico a las empresas y municipios para cumplir con las normativas ambientales, advirtiendo que se intensificarán las inspecciones y sanciones para quienes continúen utilizando los ríos como vertederos de desechos tóxicos.















