La histórica activista revela haber ocultado agresiones del líder sindical en Estados Unidos para no desestabilizar el movimiento por los derechos agrícolas
En una declaración que ha sacudido los cimientos del activismo social en Estados Unidos, la emblemática líder Dolores Huerta admitió este jueves haber callado durante décadas casos de abuso sexual perpetrados por César Chávez, cofundador de la United Farm Workers (UFW). Durante una entrevista profunda realizada en el marco de la revisión histórica de los movimientos civiles, Huerta confesó que la decisión de no denunciar en su momento fue motivada por el temor de que un escándalo de tal magnitud destruyera la lucha por los derechos de los trabajadores del campo, la cual enfrentaba una feroz oposición política y empresarial en los años 70 y 80.
Huerta, de 95 años, explicó que su prioridad en aquel entonces era mantener la cohesión de la defensa campesina, considerando que la figura de Chávez era el pilar moral que sostenía las huelgas y boicots masivos. La activista detalló que, aunque era consciente de conductas inapropiadas y agresiones hacia mujeres dentro de la organización, se optó por un “pacto de silencio” para evitar que el gobierno o los terratenientes utilizaran las acusaciones para deslegitimar las victorias laborales alcanzadas. Esta revelación pone en tela de juicio el costo ético de proteger el legado de figuras históricas a expensas de la justicia para las víctimas individuales.
La confesión de Huerta ha generado un intenso debate entre historiadores y defensores de derechos humanos sobre la cultura de la impunidad en los movimientos sociales del siglo XX. Mientras algunos sectores comprenden la presión política de la época, otros critican que el silencio haya perpetuado un ciclo de abuso dentro de las estructuras de poder progresistas. La UFW emitió un breve comunicado señalando que están procesando estas revelaciones y reafirmando su compromiso con la seguridad de todas sus integrantes actuales, mientras que colectivos feministas han hecho un llamado a reevaluar la historia del movimiento campesino desde una perspectiva de género y rendición de cuentas.











