El presidente Nicolás Maduro anuncia cambios en la cúpula militar tras una década de permanencia del alto mando en el sector defensa
En un movimiento inesperado que marca el fin de una era en las fuerzas armadas venezolanas, el presidente Nicolás Maduro anunció este miércoles la destitución del ministro de Defensa, quien se había mantenido en el cargo de forma ininterrumpida durante los últimos 11 años. A través de una transmisión oficial, el mandatario agradeció la “lealtad inquebrantable” del funcionario saliente y justificó el relevo como parte de un proceso necesario de “renovación y fortalecimiento” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) frente a los nuevos retos de seguridad regional y las tensiones internacionales.
El ahora exministro era considerado una de las piezas más influyentes y estables dentro del gabinete chavista, habiendo sobrevivido a múltiples crisis políticas y sanciones externas desde su nombramiento original. Su salida ha generado diversas interpretaciones entre analistas políticos, quienes sugieren que este cambio podría responder a una reconfiguración interna del poder o a una estrategia para refrescar la imagen del mando militar de cara a los próximos procesos electorales y la compleja situación económica del país. En su lugar, Maduro designó a un oficial de alto rango con perfil técnico, a quien instó a profundizar la doctrina de defensa integral de la nación.
La noticia ha tenido eco inmediato en la comunidad internacional, especialmente en los países vecinos, dado el rol estratégico que desempeña el Ministerio de Defensa en el control territorial y la estabilidad del gobierno venezolano. Mientras que los sectores oficiales celebran la transición como un acto de disciplina institucional, la oposición se mantiene expectante ante posibles cambios en la postura de los cuerpos de seguridad. El relevo se formalizará en una ceremonia oficial en el Fuerte Tiuna, marcando el inicio de una nueva etapa en la conducción de la política de defensa del país sudamericano.















