Pruebas en documentos judiciales y registros migratorios en Ucrania refuerzan la teoría sobre la identidad del enigmático artista de Bristol
Una exhaustiva investigación de la agencia Reuters, iniciada en 2022, sostiene haber descifrado el enigma mejor guardado del arte contemporáneo: la identidad de Banksy. Según el reporte, el hombre detrás de las plantillas satíricas es Robin Gunningham, un artista originario de Bristol nacido en 1973. La investigación vincula piezas clave, como un arresto en Nueva York en el año 2000 donde figura una confesión manuscrita de Gunningham, y registros migratorios que muestran que el artista habría cambiado legalmente su nombre a David Jones en 2008 para facilitar sus desplazamientos internacionales de forma anónima.
El hallazgo más reciente que dio fuerza a esta tesis ocurrió en Horenka, Ucrania. Registros detectaron que una persona bajo el nombre de David Jones, con la misma fecha de nacimiento que Gunningham, ingresó al país el mismo día que Robert Del Naja, líder de Massive Attack, coincidiendo con la aparición de los famosos murales de Banksy en zona de guerra. Aunque testigos locales sugirieron la presencia de ambos, la investigación aclara que Del Naja sería únicamente un colaborador frecuente, mientras que Gunningham sería el autor intelectual y ejecutor principal de la obra que ha desafiado al mercado del arte y al poder político por décadas.
Ante la revelación, el equipo legal del artista y su oficina oficial, Pest Control, han optado por el silencio o el rechazo de las conclusiones. El abogado Mark Stephens argumentó que el anonimato de Banksy es una herramienta vital para la libertad de expresión, permitiéndole “decir la verdad al poder sin temor a represalias”. A pesar de la solidez de las nuevas evidencias documentales, la identidad oficial sigue sin ser confirmada por el propio creador, manteniendo vivo un misterio que ha elevado el valor de sus intervenciones callejeras a cifras millonarias en las casas de subastas más prestigiosas del mundo.














