Las fuerzas tradicionales tocan mínimos históricos en la reciente encuesta de SRC Research.
El Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) enfrentan su peor crisis de popularidad en Nuevo León. Según los datos de la encuestadora SRC, ambos partidos aparecen en la parte baja de la gráfica, muy lejos de competir por la gubernatura. Esta caída libre refleja un rechazo del electorado hacia las alianzas que no han logrado presentar una propuesta fresca.

La encuesta sitúa al PAN en un lejano tercer lugar, mientras que el PRI lucha por mantenerse relevante en la cuarta posición. El desgaste de estas marcas ha permitido que figuras como Waldo Fernández capturen a los votantes que antes eran fieles al bloque opositor, pero que ahora se sienten decepcionados por la falta de renovación interna en dichos institutos.
Si no hay un cambio radical en la estrategia de la coalición opositora, Nuevo León podría dirigirse a una elección de dos polos: Morena contra Movimiento Ciudadano. En este escenario, Waldo Fernández lleva la delantera no solo por su partido, sino por el colapso de las opciones tradicionales que solían dominar el panorama regio.















