El país dejó de ocupar los primeros sitios del ranking global; especialistas señalan que el crecimiento de casos se ha estabilizado, aunque aún afecta a millones de niños.
México pasó del primer lugar mundial al octavo en obesidad infantil, de acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad 2026. Aunque hace 15 años el país se ubicaba entre las primeras dos posiciones a nivel global, actualmente registra alrededor de 13 millones de casos entre niños y adolescentes, siendo superado por países como China, India, Estados Unidos, Indonesia, Pakistán, Brasil y Egipto.
El descenso en el ranking no significa que la enfermedad haya disminuido de forma considerable. Según explicó Simón Barquera, presidente de la Federación Mundial de la Obesidad, lo que ha ocurrido es una estabilización en el crecimiento de casos. A diferencia de la década anterior, cuando la obesidad infantil aumentaba de manera acelerada cada año, actualmente el incremento se ha moderado, aunque el problema sigue siendo grave: en México, uno de cada cuatro niños en edad escolar presenta sobrepeso u obesidad.
Especialistas atribuyen este cambio a diversas políticas públicas aplicadas en los últimos años, como el etiquetado frontal de advertencia en alimentos, mayores impuestos a productos ultraprocesados y la reciente prohibición de vender comida chatarra y bebidas azucaradas dentro de las escuelas. Estas medidas han sido reconocidas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, que recomiendan a otros países adoptar estrategias similares para enfrentar la crisis global de obesidad infantil.















