El presidente estadounidense afirma que la defensa aérea y la armada de Irán han sido eliminadas, mientras la cifra de muertos en territorio iraní supera los 780
En una nueva y contundente actualización de la operación “Furia Épica”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró a través de sus redes sociales que el liderazgo del régimen iraní, junto con su fuerza aérea y naval, ha dejado de existir tras los intensos bombardeos conjuntos con Israel. Según el mandatario, Teherán habría intentado abrir una vía de negociación ante la devastación de sus infraestructuras críticas, a lo que él respondió con un tajante “¡Demasiado tarde!”. Esta declaración ocurre en la cuarta jornada de una ofensiva que ha desmantelado centros de mando de la Guardia Revolucionaria y sistemas de defensa en ciudades clave como Teherán e Isfahán.
En el terreno, la situación humanitaria se agrava rápidamente. La Media Luna Roja iraní elevó este martes la cifra de fallecidos a 787, mientras que los ataques israelíes se han extendido a Beirut para neutralizar cuarteles de Hezbolá, aliado estratégico de Irán que ha intentado responder con lanzamientos de misiles hacia Tel Aviv y bases estadounidenses en el Golfo. Reportes locales indican que incluso instalaciones civiles, como el Hospital Hotel Gandhi en la capital iraní, han sufrido daños severos, obligando a evacuaciones de emergencia en medio del caos. Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu reafirmó que no será una “guerra interminable”, sino una acción quirúrgica para eliminar la amenaza nuclear de forma definitiva.
La respuesta de Irán no se ha limitado al frente militar, ya que ha ejecutado ataques de represalia contra infraestructuras en Arabia Saudita y Qatar, acusándolos de cooperar con las potencias occidentales. Esta expansión del conflicto ha provocado un pánico financiero global: los precios del petróleo y el gas continúan en ascenso, mientras que las principales bolsas europeas registran pérdidas significativas. En el ámbito diplomático, China y Rusia han condenado la ofensiva, calificándola de violación al derecho internacional, mientras Estados Unidos ordena la evacuación de su personal no esencial en varios países de la región, preparándose para lo que Trump describe como la fase final del desmantelamiento del régimen.















