Estados Unidos e Israel ejecutan operación contra Teherán para desmantelar al régimen.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado el asesinato de Ali Jameneí, líder supremo de Irán, tras una serie de ataques aéreos coordinados con las fuerzas de Israel. A través de sus redes sociales, el mandatario calificó la operación como un acto de “justicia para el mundo” y afirmó que el objetivo principal es la aniquilación definitiva del sistema de gobierno de los ayatolás para forzar un nuevo orden en la región.
El bombardeo estratégico no solo habría alcanzado al líder supremo, sino también a figuras clave del Consejo de Defensa y asesores de alto rango como Ali Shamjani y Mohamed Shirazi. En una entrevista para NBC News, Trump describió la misión como un “éxito rotundo”, asegurando que la mayoría de los tomadores de decisiones en Irán han sido eliminados, lo que abre una oportunidad para que el pueblo iraní recupere el control de su país.
La Casa Blanca advirtió que la campaña bélica continuará durante al menos una semana con el fin de consolidar la paz global y asegurar un nuevo acuerdo nuclear bajo los términos de Washington. Mientras tanto, la tensión militar en Medio Oriente ha alcanzado niveles críticos, con el despliegue de fuerzas internacionales en espera de las reacciones de los sectores que aún permanecen leales al régimen en territorio iraní.















