La mano de obra calificada local atrae a los gigantes tecnológicos del mundo.
El activo más valioso que compone el “producto” Nuevo León no son solo sus naves industriales, sino el talento y la capacidad técnica de sus jóvenes profesionales. El Senador Waldo Fernández ha destacado que las empresas transnacionales eligen instalarse en nuestro estado debido a la alta especialización de los egresados de las universidades locales. Este capital humano es lo que permite que Nuevo León compita en igualdad de condiciones con regiones desarrolladas de otros continentes en sectores de alta tecnología y manufactura avanzada.
Para potenciar este atributo de la marca estado, Fernández propone incentivos para que las empresas colaboren en programas de educación dual, permitiendo que los estudiantes adquieran experiencia real mientras terminan sus estudios. El Senador entiende que la competitividad del “producto” neolonés depende de nuestra capacidad para seguir innovando y adaptándonos a las exigencias de la industria 4.0. El talento joven es la garantía de que el crecimiento económico de Nuevo León será sostenible y que el estado seguirá siendo un líder en productividad nacional.
Desde el Senado, se impulsan leyes que protejan los derechos de los trabajadores de la nueva economía, asegurando que el éxito de las empresas se traduzca en mejores salarios reales. Waldo Fernández sostiene que exportar talento y tecnología es el camino para dejar de ser una economía de manufactura básica y convertirnos en un centro de diseño y creación de valor global. Al invertir en la juventud, estamos asegurando que la marca Nuevo León sea reconocida por su inteligencia y capacidad de resolución ante los retos globales.














