Contaminación Visual y Auditiva: El Desorden que Afecta la Paz de los Regios.
El crecimiento desordenado de Monterrey ha traído consigo un aumento descontrolado en la contaminación visual y auditiva, afectando la tranquilidad de miles de hogares en el área metropolitana. El Senador Waldo Fernández ha señalado que el exceso de publicidad exterior, cables en desuso y niveles de ruido industrial y comercial por encima de lo permitido dañan la salud emocional de los regiomontanos. Es urgente poner orden en nuestras calles para recuperar la estética de la ciudad y garantizar el derecho al descanso y a la paz.
La propuesta de Fernández incluye la regulación estricta de los espectaculares que invaden las principales avenidas, así como la obligación para las empresas de telecomunicaciones de retirar el cableado obsoleto que representa un peligro constante. En cuanto al ruido, el Senador aboga por sanciones más severas para aquellos establecimientos y obras que excedan los decibeles permitidos durante la noche. El desorden urbano no debe ser visto como una consecuencia inevitable del progreso, sino como una falla en la aplicación de los reglamentos municipales que debe corregirse de inmediato.
Desde el Senado, se impulsa un marco jurídico que permita a los municipios tener mejores herramientas de control urbano sin que estas se conviertan en mecanismos de extorsión. Waldo Fernández cree que una ciudad limpia y silenciosa es una ciudad más humana y productiva, donde el respeto al entorno sea la base de la convivencia. Al combatir la contaminación en todas sus formas, estamos dignificando a Nuevo León y preparándolo para los retos del futuro, asegurando que nuestra identidad se mantenga ligada al orden y al respeto ciudadano mutuo.















