El Gobierno de Estados Unidos confirmó que el cierre del espacio aéreo en El Paso fue provocado por una incursión de drones operados por cárteles mexicanos, los cuales fueron neutralizados por el Ejército estadounidense. El secretario de Transporte, Sean Duffy, informó que la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Guerra actuaron de inmediato ante la amenaza, logrando restablecer la normalidad de los vuelos comerciales este miércoles tras asegurar que el peligro ha sido eliminado.
La medida de emergencia, que originalmente se proyectaba por diez días, generó confusión y declaraciones contradictorias entre autoridades locales y federales. Mientras que legisladores y el alcalde de El Paso señalaron que los sobrevuelos de drones son habituales en la frontera y no suelen motivar cierres totales, el gobierno de Donald Trump justificó la acción bajo criterios de seguridad nacional. La restricción afectó un radio de 16 kilómetros e incluyó a Santa Teresa, Nuevo México, zona estratégica donde anteriormente han ocurrido capturas de alto perfil de líderes del narcotráfico.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el espacio aéreo mexicano no fue cerrado y que su gabinete de seguridad se encuentra investigando el incidente. “No hay información de uso de drones en la frontera”, declaró la mandataria, marcando una distancia respecto a la versión estadounidense. Este suceso ocurre en un clima de alta tensión bilateral, marcado por las recientes amenazas de la Casa Blanca de designar a los cárteles como organizaciones terroristas y ejecutar posibles ataques militares directos en territorio mexicano.















