El triunfo 29-13 se dio en un espectáculo marcado por récords y mensajes políticos
Los Seahawks de Seattle se proclamaron campeones de la NFL tras vencer 29-13 a los Patriotas de Nueva Inglaterra en la edición 60 del Supertazón, disputada en Santa Clara. El equipo selló su segundo título con una actuación sólida encabezada por el mariscal Sam Darnold y el pateador Jason Myers, quien sumó cinco goles de campo.
El partido se inclinó desde temprano con recuperaciones defensivas e intercepciones clave, como la de Byron Murphy II y Julian Love. Aunque Nueva Inglaterra reaccionó con anotaciones de Mack Hollins y Rhamondre Stevenson, los errores del quarterback Drake Maye limitaron la remontada ante una defensa dominante.
Más allá del marcador, el evento estuvo rodeado de expresiones políticas y culturales: protestas simbólicas contra políticas migratorias, críticas del expresidente Donald Trump al espectáculo de medio tiempo y un show musical encabezado por Bad Bunny. El juego también rompió récords de apuestas, confirmando su peso como fenómeno deportivo, económico y social.















