La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente las insinuaciones de un artículo de opinión publicado en The New York Times, que sugiere posibles vínculos entre su gobierno y el crimen organizado. Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó el texto de Mary Beth Sheridan como una pieza sin pruebas sólidas y lo enmarcó en una narrativa similar a la empleada en el sexenio anterior contra Andrés Manuel López Obrador, cuando se le señalaba como “narco presidente”.
Sheinbaum presentó datos comparativos de homicidios dolosos para respaldar los avances de su administración: el sexenio de Felipe Calderón inició con 28.6 diarios y cerró con 70.9; el de Enrique Peña Nieto comenzó con 63.2 y terminó con 100, mientras que el actual arrancó con 91.7 y ha descendido a 64, con una clara cambio de tendencia. “No tendríamos estos resultados si existiera colusión”, enfatizó, y recordó el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública condenado por nexos comprobados con la delincuencia organizada.
La presidenta explicó que cualquier denuncia de vínculos con el crimen debe seguir el debido proceso: la Fiscalía abre carpeta de investigación y, con elementos suficientes, solicita orden de aprehensión. Subrayó que la estrategia de seguridad se sustenta en dos ejes —atención a las causas sociales y combate a la impunidad— con trabajo permanente y coordinado entre el Gabinete de Seguridad federal y los gobiernos estatales para reducir la violencia y los delitos de alto impacto.















