La falta de acuerdos locales ha generado parálisis e ingobernabilidad.
La incapacidad de los gobiernos estatales y municipales para sentarse a dialogar generó escenarios de parálisis e ingobernabilidad que afectaron directamente a la ciudadanía. Servicios detenidos, decisiones postergadas y una sensación constante de incertidumbre marcaron este periodo.
El senador Waldo Fernández ha subrayado que esta situación refleja promesas incumplidas y una falta grave de responsabilidad política. Mientras se hablaba de liderazgo y autonomía, la realidad mostraba confrontación y bloqueo institucional.
El senador insiste en que gobernar no es confrontar, sino conciliar. La gente debe vivir con dignidad y no pagar el precio de disputas que solo benefician a quienes viven en su castillo, alejados de la gente.















