La plataforma propiedad de ByteDance comenzará a implementar en las próximas semanas un sistema que analiza información de perfil, videos publicados y señales de comportamiento para predecir si una cuenta puede pertenecer a un usuario menor de 13 años. El sistema, probado silenciosamente en la UE durante el año pasado, provocó la eliminación de miles de cuentas durante el piloto.
Las cuentas marcadas serán revisadas por moderadores especializados en lugar de enfrentar prohibición automática, y los usuarios podrán apelar mediante opciones como estimación de edad facial por Yoti, autorización de tarjeta de crédito o identificación gubernamental.
La implementación se produce mientras las autoridades europeas examinan cómo las plataformas verifican la edad según normas de protección de datos, y ante pedidos crecientes de una prohibición similar a la australiana para menores de 16 años en países como Reino Unido. TikTok y otras plataformas populares entre jóvenes, como YouTube, están bajo presión para identificar y eliminar mejor las cuentas de niños.
La compañía declaró que el sistema cumple con las leyes de privacidad y que «la predicción de la probabilidad de que alguien sea menor de 13 años no se utiliza con otros fines que no sean decidir si se envía una cuenta a moderadores humanos».
El contexto internacional muestra diferentes enfoques: Australia implementó en diciembre una prohibición para menores de 16 años que ha resultado en más de 4.7 millones de cuentas eliminadas en 10 plataformas desde el 10 de diciembre. En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer expresó estar abierto a una prohibición similar, aunque previamente se había opuesto por considerarla difícil de controlar.
El Parlamento Europeo presiona por límites de edad en redes sociales, mientras Dinamarca busca prohibirlas para menores de 15 años. TikTok colaboró con la Comisión de Protección de Datos de Irlanda durante el desarrollo del sistema y destacó otras medidas como no permitir mensajes directos a menores de 16 años y límite de 60 minutos de pantalla para menores de 18 años.















