El 28 de diciembre de 2025, un convoy del Tren Interoceánico que viajaba de Salina Cruz, Oaxaca, a Coatzacoalcos, Veracruz, se descarriló en una curva entre Nizanda y Chivela, dejando 14 personas fallecidas y 118 lesionadas. Juan Manuel Iglesias López, sobreviviente, presentó una denuncia ante la FGR y demandó sanciones para funcionarios y empresas involucradas.
Iglesias López, quien viajaba con su esposa Flor del Carmen Temích Sinta y su hijo Alexis, sufrió lesiones junto a su familia en el vagón que cayó a un barranco. Criticó las carencias en hospitales de Oaxaca, como falta de insumos y trato inhumano a familiares, aunque agradeció la respuesta inicial de médicos y autoridades.
El sobreviviente insistió en que funcionarios que omitieron supervisar la obra, incluido Gonzalo López Beltrán —asesor honorario en el sexenio anterior—, deben responder por posible corrupción. Afirmó que no debe haber trato excepcional y que el caso debe sentar precedente para exigir justicia.















