El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la intervención militar en Venezuela como parte de una estrategia que, según él, va más allá de una lógica regional. En entrevistas recientes, afirmó que las decisiones de su gobierno no responden únicamente a la geografía, sino a intereses específicos en países concretos, lo que generó nuevas dudas sobre el alcance de su política exterior.
Como ejemplo de esta visión, Trump mencionó la posibilidad de actuar incluso fuera del hemisferio occidental, aludiendo directamente a Groenlandia. Argumentó que la isla, administrada por Dinamarca, enfrenta una creciente presencia de embarcaciones rusas y chinas, lo que —a su juicio— podría justificar una intervención estadounidense si se considera necesario.
En este contexto, el mandatario lanzó una advertencia directa contra Delcy Rodríguez, designada para asumir el Ejecutivo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro. Trump aseguró que, si ella no actúa conforme a lo que Washington considera “correcto”, enfrentará consecuencias incluso más severas que las impuestas al propio Maduro, endureciendo así el tono de su discurso internacional.















