México firmó un contrato por 920 millones de euros con la empresa francesa Alstom para la adquisición de 47 trenes y su mantenimiento durante cinco años. El acuerdo, celebrado con la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, incluye unidades de larga distancia y trenes suburbanos destinados a fortalecer la conectividad nacional.
Una parte clave del proyecto es que más del 75 por ciento de los trenes se fabricarán en Ciudad Sahagún, Hidalgo, lo que impulsará la industria ferroviaria local y generará cientos de empleos en áreas como ingeniería, manufactura y gestión de proyectos. Alstom destacó que esta inversión fortalecerá la cadena de proveedores mexicanos.
Los trenes diésel alcanzarán velocidades de hasta 165 kilómetros por hora y operarán en líneas no electrificadas del centro y norte del país, con capacidad para entre 300 y 600 pasajeros. Con este contrato, Alstom reafirma su histórica presencia en México, donde opera desde 1952 y ha participado en proyectos clave de transporte público.















