En su primer mensaje navideño como pontífice, el papa León XIV hizo un llamado urgente a la paz, la justicia y el diálogo en las regiones del mundo afectadas por conflictos armados. Desde el Vaticano, instó a rechazar el odio como vía de solución.
El Papa dedicó especial atención a Medio Oriente, pidiendo estabilidad para países como Líbano, Israel, Palestina y Siria. Recordó su cercanía con las comunidades cristianas de la región y afirmó comprender el sufrimiento que enfrentan ante crisis prolongadas.
Asimismo, abordó la guerra en Ucrania, exhortando a silenciar las armas y abrir espacios de diálogo con apoyo internacional. Finalmente, pidió a Europa mantener la solidaridad y el compromiso con los valores humanitarios, confiando en la reconciliación como camino hacia la paz.















