El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para clasificar al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”, al considerar que representa una grave amenaza para la seguridad nacional. Durante una ceremonia en la Casa Blanca, sostuvo que esta droga causa más muertes que cualquier bomba, aunque las cifras oficiales difieren de sus estimaciones.
La orden advierte sobre el potencial uso del fentanilo en ataques de gran escala y responsabiliza a cárteles del narcotráfico por su distribución, sin mencionar explícitamente a México. Trump afirmó que los cárteles controlan físicamente la frontera sur y reiteró que su administración evalúa acciones más agresivas contra los narcotraficantes fuera del territorio estadounidense.
En el mismo acto, el gobierno revivió la Medalla de Defensa de la Frontera Mexicana, creada en 1918 tras las incursiones contra Pancho Villa, para reconocer a militares desplegados en la frontera actual. La ceremonia estuvo marcada por elogios al presidente y por el intento de reforzar el discurso de control fronterizo y seguridad, en medio de cuestionamientos a su gestión interna















