La nueva fiscal general, Ernestina Godoy, ejecutó su primera acción relevante al concretar la captura del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, quien nuevamente regresa a prisión por su participación en un desfalco al erario estatal. El caso había sido trabajado durante meses, incluso bajo la gestión previa de Alejandro Gertz Manero.
La detención representa un avance significativo en un expediente que acumulaba señalamientos de corrupción y malversación de recursos públicos durante la administración de Duarte. La Fiscalía aceleró los procesos de judicialización apenas tras el relevo en la titularidad de la institución.
Con el exmandatario de nuevo bajo custodia, la Fiscalía busca reactivar causas pendientes y dar un mensaje de firmeza en la lucha contra la corrupción. El arresto se convierte así en el primer acto contundente de la nueva gestión y sienta un precedente para futuros casos de alto perfil.















