Un trágico accidente vial enlutó ayer al municipio de Santiago, Nuevo León, donde un bebé de 18 meses, identificado como Juan Pablo, perdió la vida al caer de la camioneta Nissan Murano azul conducida por su propia madre. El incidente ocurrió alrededor de las 12:17 horas en el kilómetro 248 de la Carretera Nacional, específicamente en la entrada al estacionamiento de la tienda Soriana, entre las calles José Mariano Abasolo y Matamoros.
Según reportes de la Secretaría de Seguridad y Vialidad, el menor viajaba sin las debidas precauciones: no estaba asegurado en un asiento para infantes y las puertas traseras carecían de seguro para niños. Al parecer, Juan Pablo se desplazó del asiento delantero derecho hacia el posterior y, al momento en que la conductora giró a la derecha para ingresar al estacionamiento, el niño abrió la puerta trasera izquierda, cayendo al pavimento y siendo arrollado por el vehículo.
Paramédicos de Protección Civil y elementos de Tránsito acudieron al lugar, donde confirmaron el fallecimiento del menor en el sitio. La madre del bebé sufrió una fuerte crisis nerviosa y fue atendida por las autoridades, que investigan el caso para determinar responsabilidades por el incumplimiento de normas de seguridad vial.















