El Departamento de Estado estadounidense ha revocado un total de 175 mil documentos migratorios, principalmente por vinculación con actividades criminales e incluye a políticos mexicanos.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha retirado 175 mil visas, de acuerdo con las autoridades norteamericanas. La medida responde principalmente a la identificación de actividades delictivas, incluyendo agresiones y otros delitos que comprometieron la admisibilidad de los beneficiarios en territorio estadounidense.
Entre los casos más destacados se encuentra el retiro de visas a políticos mexicanos, incluido el de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador. La decisión ha generado controversia, con críticos argumentando que representa injerencia política, mientras que las autoridades estadounidenses sostienen que las revocaciones se basan en investigaciones vinculadas a presuntos ilícitos como huachicol fiscal, tráfico de influencias y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
La revocación de visas forma parte de una estrategia más amplia de seguridad migratorio-diplomática entre ambas naciones. Hasta el momento, diez políticos mexicanos han sido afectados por esta medida, según informes de las autoridades norteamericanas. El tema ha dividido opiniones en México, con sectores de la oposición solicitando investigaciones adicionales sobre los señalamientos específicos.
Las autoridades estadounidenses han reafirmado que las decisiones de revocación de visas se toman únicamente después de procesos verificables de investigación relacionados con actividades criminales y seguridad nacional, siguiendo los protocolos establecidos en la política migratoria bilateral.















