Trabajadores de la dependencia estatal denunciaron ante la CEDH hostigamiento y aislamiento laboral.
Una queja formal ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos exhibe un presunto patrón de hostigamiento contra empleados de la Secretaría de Igualdad e Inclusión, luego de que Félix Arratia asumiera la titularidad de la dependencia. Los señalamientos, presentados a inicios de julio, apuntan también al subsecretario Irving Delgado y a Claudia Sánchez, de Recursos Humanos, como presuntos responsables de las presiones para que el personal renunciara.
Uno de los casos incluidos en el expediente es el de Erika Medina, empleada que asegura haber sido sometida a aislamiento dentro de su centro de trabajo como mecanismo para orillarla a una renuncia que, dice, no fue voluntaria. Los trabajadores afectados coinciden en que el objetivo detrás de estas prácticas sería abrir espacio a personas allegadas al alcalde con licencia.
El regreso de Arratia a la administración estatal en abril marcó el inicio de una ola de despidos que, según las fuentes consultadas, podría llegar a 500 empleados, algunos con hasta 20 años de servicio y sin haber recibido su finiquito. Mientras los quejosos advierten que el gobierno amenazó con litigar cualquier impugnación legal, Arratia ha insistido en que no ha habido despidos y que, en cambio, se han abierto nuevas contrataciones.














