Un ataque armado el domingo en la colonia Ricardo Flores Magón, en Escobedo, dejó sin vida a un bebé de un año y seis meses, a su padre y a un vecino.
La violencia enlutó a la colonia Ricardo Flores Magón, en Escobedo, luego de que un ataque armado ocurrido el domingo causara la muerte del pequeño Hernán, de apenas un año y seis meses, junto con la de su padre, Luis Enrique Palacios, de 34 años, y un vecino identificado como Enrique Salazar, de 33 años. Los tres fueron atacados por hombres armados en el momento en que Luis Enrique llegaba a visitar a sus familiares.
Un día después del hecho, familiares y vecinos se congregaron en la calle Eduardo Livas Villarreal, entre Serafín Peña y Treviño, donde colocaron veladoras, fotografías y un biberón en memoria del bebé. La pregunta que se repetía entre los presentes era por qué la violencia había alcanzado a un menor, sin que nadie lograra encontrar una explicación.
Quienes conocían a Luis Enrique desde niño lo recordaron como una persona trabajadora y sin problemas con nadie, que se dedicaba a repartir productos lácteos, mientras que Enrique Salazar laboraba como técnico de mantenimiento en un restaurante. Un familiar de la víctima negó cualquier vínculo de Luis Enrique con actividades ilícitas y expresó su exigencia de que se haga justicia por las tres muertes.















