La Cruz Roja moviliza desde Panamá más de 40 toneladas de ayuda humanitaria en una operación que se extenderá por meses.
Dos potentes terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela el miércoles, dejando 188 muertos, 1,520 heridos, 157 desaparecidos y al menos 2,927 familias damnificadas. Ocho hospitales resultaron afectados, algunos de los cuales tuvieron que ser evacuados, mientras que cerca de 250 edificios sufrieron daños.
Ante la emergencia, la Federación Internacional de la Cruz Roja comenzó a movilizar ayuda desde sus bodegas en Panamá. Un primer envío de 17 toneladas —con kits de higiene, cocina, frazadas y artículos de primera necesidad para 800 familias— salió ayer en la noche con destino a Venezuela; un segundo cargamento de 23 toneladas adicionales partirá hoy en un avión solidario.
La operación continuará sin pausa durante el fin de semana con otros agentes de carga. La Federación advirtió que la magnitud de la catástrofe exigirá mantener una cadena de suministro activa durante los próximos meses, con personal y bodegas establecidas en el terreno para recibir, liberar aduanalmente y distribuir los insumos.















